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S'estan mostrant les entrades d'aquesta data: febrer, 2024

Un cuento de frío y llamas

Imatge
            Lo primero que ella sintió al nacer, fue el metálico y gélido abrazo de los fórceps. Pocos meses después del parto, su padre desapareció, y su madre quedó sumida en una profunda tristeza. Desde entonces nunca volvió a ser capaz de volver a mirar a los ojos a su hija. La niña se vio envuelta en un halo de tristeza, culpa y soledad que la acompañarían durante gran parte de su vida.      Su tez era pálida y bella como la luna llena en una noche invernal. Su aliento como la escarcha y su mirada fría como el granizo. Las escasas palabras que emitía eran carámbanos que atravesaban el alma e inquietaban a quienes la rodeaban.      Pasaron los años, y solo encontró cierto consuelo trabajando en una clínica de cuidados paliativos. No sabía muy bien por qué, pero acompañando a los enfermos hacia lo inevitable, lograba sentir algo de serenidad. A pesar de ello, su corazón seguía helado.         ...

Sobre el amor propio

Imatge
       No quiero construir mi felicidad sobre cimientos carcomidos que no me pertenecen. Que se derrumben cuando menos me lo espere.      Deseo no volver a forzar a nadie para que me escoja. Ni perseguir a esa persona hasta quedarme sin aliento para que me dé un lugar en su corazón. Ni mucho menos mendigar su amor, y luego sentirme fatal por ello.      Quiero mantenerme digno y fiel a mí mismo sin depender de sus sentimientos. Porque si ese alguien, en algún momento, cree que puede encontrar algo mejor en otro lado, entonces es mejor que se marche. Aunque duela. Con la frente bien alta, quiero poder abrir la puerta y que se vaya sin quedarme abatido por ello. No deseo perder más el tiempo. La vida es demasiado corta para retener a alguien que no sabe si quedarse o no. Al final solo queda uno mismo.      Merezco alguien que se quede porque así lo ha decidido, que me valora, que se interesa por mis ideas y mis inquietudes. Q...

De la dificultad de quedarse quieto.

Imatge
       Todos coinciden en que debería quedarme quieto. Estoy de acuerdo con ellos. Soy el primer interesado en conseguirlo, de verdad. Sé que, de ser así,  mi vida mejoraría sustancialmente. Pero me resulta muy difícil hacerlo. Soy como un ciclón. O como un huracán. Una vez me definieron así...      Me levanto bastante pronto por las mañanas. Y eso que trabajo hasta tarde. El motivo es que siento que debo aprovechar al máximo el día. Lleno mi agenda de tareas que pretendo realizar. Las enumero una a una. Pero estas resultan tantas que a veces me abruman y me colapsan.       Sin embargo, últimamente me he dado cuenta de que eso es absurdo. Como digo, al final termino por bloquearme sin saber por dónde empezar. Me saturan tantas obligaciones autoimpuestas. Lo veo por como tiemblan mis manos al preparar el café. Por cómo me falta el oxígeno al respirar. Por la tensión en las piernas...      Pero yo quiero ser produc...